Los profesionales del seguro en Valencia

Diccionario

Actos periciales. Son los realizados por un perito, en ejercicio de sus competencias y conocimientos. Se denomina por el Juez, en el cual el perito o peritos intervinientes expresan su parecer técnico profesional, de acuerdo con lo solicitado por la también ‘acto pericial’ al trámite procesal, presidido Autoridad Judicial.

Acuerdo de las partes. Decisión que adoptan las partes respecto al conflicto planteado, ya sea extrajudicialmente o durante la tramitación del pleito iniciado, para su resolución poniéndole fin.

Agroseguro. Agrupación Española de Seguros Agrarios Combinados, entidad que gestiona el sistema de seguros agrarios.

Asegurador. Es la persona física o jurídica que, mediante la formalización de un contrato de seguro, asume las consecuencias dañosas producidas por la realización del evento cuyo riesgo es objeto de cobertura. Sinónimo de entidad de seguros.

Asegurar. Prevenir las consecuencias económicas dañosas de un evento futuro incierto.

B Sin contenido
Caducidad de póliza. Situación que se produce en un contrato de seguro cuando, por la existencia de determinadas circunstancias previstas, dejan de surtir efecto las garantías en él contenidas.

-Carencia. En el argot de seguros, periodo en el que no tiene aplicación la póliza o parte de la misma. En el argot financiero, periodo durante el cual no se amortiza el capital de un préstamo o crédito, pero en el que sí se suelen pagar intereses. Si tampoco se pagan intereses (carencia absoluta) estos se acumulan al principal a devolver.

Cartera. En los ámbitos del tráfico mercantil y financiero define el conjunto de títulos valores mobiliarios o efectos de comercio que pertenecen a una persona o sociedad.

Cartera de Seguros. En su aceptación más usada, significa el conjunto de pólizas de seguros cuyos riesgos están cubiertos por una entidad aseguradora. En este sentido, se habla de cartera como número de pólizas vigentes o como suma total de las primas correspondientes a tales operaciones. La misma acepción es la que se emplean respecto a un agente, para significar las operaciones conseguidas a través de su gestión de producción. En otro sentido, cartera es el conjunto de operaciones que han renovado o se espera que renueven a lo largo del año para distinguirlas de las que se han contratado o se espera contratar por primera vez a lo largo del año.

Certificado médico. En general, documento en el que se recogen los resultados del examen médico practicado a una persona. En el seguro de vida, suele ser preceptivo para la contratación de pólizas cuyo capital asegurado excede de una determinada cuantía.

Cesión de póliza. Acción por la que se ceden a un tercero los intereses o beneficios legales de un contrato de seguro.

Ciclomotor. Tienen la consideración de ciclomotores los vehículos provistos de un motor de cilindrada no superior a 50 cm3, si es de combustión interna, y con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h. Pueden tener 2 ó 3 ruedas.

Cláusula. Acuerdo establecido en un convenio. Generalmente, en los contratos de seguro, las cláusulas vienen a modificar, aclarar o dejar sin efecto parte del contenido de sus condiciones generales o particulares.

Cobertura abierta. En seguro marítimo, modalidad de contrato a largo plazo en el que quedan garantizadas determinadas mercancías, sin límite cuantitativo en su conjunto.

Cobertura complementaria. Aquella que incorpora más prestaciones a partir de la cobertura principal. Por ejemplo, en un seguro de vida temporal anual renovable, la cobertura principal es garantizar en caso de fallecimiento del asegurado un capital determinado para los beneficiarios. La cobertura complementaria es que si el asegurado fallece a causa de un accidente, el beneficiario recibirá el capital de fallecimiento más un capital adicional por ser fallecimiento accidental.

Cobertura de paro. Prestación que se percibe cuando el trabajador se encuentra desempleado.

Colaborador. Término utilizado en la práctica aseguradora para denominar a la persona que, sin un vínculo laboral con una entidad de seguros, participa eventualmente en la gestión de determinadas tareas.

Contraseguro. Contrato de seguro en virtud del cual el asegurador se compromete, al cumplirse determinadas condiciones, a reembolsar al asegurado las primas satisfechas por este.

Contrato. Pacto o convenio entre dos o más partes por el que se obligan sobre una materia o cosa determinada, y a cuyo cumplimiento pueden ser obligadas.

Contrato de seguro. En general, es el documento o póliza suscrito con una entidad de seguros en el que se establecen las normas que han de regular la relación contractual de aseguramiento entre ambas partes (asegurador y asegurado), especificándose sus derechos y obligaciones respectivos.

Corredor de seguros. Persona física o jurídica que realiza la actividad mercantil de mediación de seguros privados sin mantener vínculos contractuales que supongan afección con entidades aseguradoras, y que ofrece asesoramiento independiente, profesional e imparcial a quienes demanden la cobertura de los riesgos a que se encuentren expuestos sus personas, sus patrimonios, sus intereses o responsabilidades.

Doble seguro. Situación que se origina cuando el mismo riesgo está cubierto simultáneamente por dos o más entidades aseguradoras, de forma que el capital total asegurado excede del valor máximo asegurable. Esta circunstancia, que de hecho solo puede producirse en los seguros de riesgos personales (vida, accidentes individuales, etc.) por cuanto en ellos no existe, en principio ninguna limitación en el capital asegurable, puede ser, en cambio, origen de importantes problemas en los seguros de daños (por ejemplo, incendios) al producirse un siniestro.

Emisión. En el ámbito del asegurador y desde una perspectiva contractual, recibe este nombre el acto de formalizar una póliza o contrato de seguro, que constituye la operación básica y fundamental en torno a la cual gira y se desarrolla la actividad aseguradora. Toda emisión de póliza produce a su vez la de un primer y, generalmente, sucesivos recibos, que sumados a los de las demás pólizas y referidos al periodo que corresponda constituyen la emisión total de dicho periodo.

Efectos del seguro. Momento en que se inicia la vigencia de las garantías de la póliza. Normalmente, la fecha de efecto inicial coincide con la emisión de la póliza, aunque es posible la existencia de efecto diferido o incluso, excepcionalmente, retroactivo.

Falta de pago de la prima. Situación que se produce cuando el importe de un recibo de primas no ha sido satisfecho a su vencimiento; su consecuencia normal es la suspensión de las garantías de la póliza.

Fecha de vencimiento. Fecha en la que finaliza el plazo de una deuda u obligación y que, por tanto, debe amortizarse en su totalidad. En una póliza de seguro, corresponde a la fecha de terminación del contrato de seguro o, si se refiere a un recibo de prima, el día en que debe hacerse efectivo el cobro.

Formalización de la póliza. Se da este nombre a la confección de una póliza de seguro y su firma por las partes que han contratado, así como el pago por el asegurado de la prima correspondiente. Sólo cuando concurren estos tres requisitos, y a partir de entonces, nacen realmente los derechos y obligaciones derivados del contrato de seguro.

Fraude en el seguro. En general, situación que se produce cuando el propio asegurado o beneficiario ha procurado intencionadamente la ocurrencia del siniestro o exagerado sus consecuencias con ánimo de conseguir un enriquecimiento injusto a través de la indemnización que espera lograr del asegurador. En sentido amplio, una actuación fraudulenta es aquella que se realiza en contra del principio de buena fe. El descubrimiento del fraude, aparte de las consecuencias penales que puede implicar para el autor del mismo, puede suponer la rescisión de la póliza y la pérdida de todo derecho indemnizatorio.

Garantía. Compromiso aceptado por un asegurador en virtud del cual se hace cargo, hasta el límite estipulado, de las consecuencias económicas derivadas de un siniestro. Es también sinónimo de seguro (estar garantizado es igual que estar asegurado) o de capital asegurado (la garantía de la póliza es igual que el capital asegurado por ella). También es sinónimo de cobertura.

Gestión de cartera. Conjunto de actividades tales como administración, asesoramiento y ejecución de órdenes sobre los valores que componen la cartera de un inversor, realizadas por un intermediario en nombre del cliente.

H Sin contenido
Infraseguro. Situación que se origina cuando el valor que el asegurado o contratante atribuye al objeto garantizado en una póliza es inferior al que realmente tiene. Ante una circunstancia de este tipo, en caso de producirse un siniestro, la entidad aseguradora tiene derecho a aplicar la regla proporcional.

Inspección de seguros. Facultad de control de la Administración respecto a la situación legal, técnica y económica de una entidad aseguradora, así como sobre las condiciones en que ejerce su actividad con carácter general o respecto a situaciones determinadas.

J Sin contenido
K Sin contenido
Liquidación de siniestro. Proceso que tiene por objeto básicamente determinar las circunstancias en las que ha ocurrido el siniestro, si este se encuentra amparado por la cobertura de seguro contratada y, en caso afirmativo, la determinación de la indemnización a pagar por parte de la compañía aseguradora.
Manifiesto de seguros. Documento que contiene todos los detalles de la mercancía que se halla a bordo de un buque. Mediación de seguros. Actividad mercantil consistente en la presentación, propuesta o realización de trabajos previos a la celebración de un contrato de seguro o de reaseguro, o de celebración de estos contratos, así como la asistencia en la gestión y ejecución de dichos contratos, en particular en caso de siniestro. En España, esta actividad está regulada por la Ley 26/2006, de 17 de julio, de mediación de seguros y reaseguros privados.

Mediador de Seguros. Persona física o jurídica que, de forma legal, realiza la mediación de seguros. En España, esta actividad está regulada por la Ley 26/2006, de 17 de julio, de mediación de seguros y reaseguros privados. Según la legislación citada, no podrán ejercer la actividad de mediador de seguros y reaseguros privados las personas que no figuren inscritas en el Registro Administrativo especial de mediadores de seguros, corredores de reaseguros y de sus altos cargos, en el que deberán inscribirse con carácter previo al inicio de sus actividades. Tampoco podrán ejercer la actividad de mediador de seguros privados, ni por sí ni por medio de persona interpuesta, las personas que por disposición general o especial tengan prohibido el ejercicio del comercio. Igualmente, no podrá ejercerse la actividad de mediación de seguros, ni por sí ni por medio de persona interpuesta, en relación con las personas o entidades que se encuentren sujetas por vínculos de dependencia o sujeción especial con el mediador, por razón de las específicas competencias o facultades de dirección de este último, que puedan poner en concreto peligro la libertad de los interesados en la contratación de los seguros o en la elección de la entidad aseguradora. Mutualidad. Entidad aseguradora constituida por la asociación de personas que se reparten entre sí los riesgos que individualmente les corresponde, fijando las cantidades con que cada una de ellas habrá de contribuir al resarcimiento de los daños o pérdidas colectivas.

Notificación de siniestro. Comunicación al asegurador que efectúa el asegurado para darle cuenta de la ocurrencia de un siniestro. Es una de las obligaciones principales del asegurado, en caso de siniestro, cuyo incumplimiento (dentro de un plazo determinado en las condiciones generales de las pólizas) puede dar lugar a la pérdida de la indemnización debida por el asegurador.

Novación del contrato de seguro. Modificación de alguno de los elementos esenciales del contrato, que puede consistir en un aumento o reducción de los objetos asegurados, en la inclusión de nuevos riesgos, en la modificación de los capitales asegurados, etc. Para su validez, estas modificaciones deben recogerse en un documento anexo a la póliza.

Ñ Sin contenido
Objeto del seguro. En un sentido amplio, el objeto del seguro es la compensación del perjuicio económico experimentado por un patrimonio a consecuencia de un siniestro. Aparte de este sentido, que puede identificarse con la finalidad del seguro, el objeto, en su aspecto contractual, es el bien material afecto al riesgo sobre el cual gira la función indemnizatoria. Es tan grande la importancia de este elemento del contrato que la clasificación del seguro más comúnmente admitida agrupa las diversas modalidades de cobertura en función de los objetos asegurados; en este sentido, se habla de seguros de riesgos personales, riesgos agrícolas, riesgos patrimoniales, etc. En los seguros personales, el objeto está constituido por la propia persona humana, sometida al riesgo de muerte, accidente o enfermedad que, a su vez, pueden dar motivo a incapacidades permanentes o parciales, intervenciones quirúrgicas, gastos médicos, etc. En los seguros agrícolas, el objeto se halla representado por las explotaciones agrarias, pecuarias o forestales afectas al riesgo de helada, pedrisco, incendio, muerte o robo de ganado, etc. En los seguros industriales, el objeto lo integran las propiedades comerciales e industriales sobre las que pesa la eventualidad de posibles daños de muy diversa naturaleza (incendio, pérdida de beneficios, rotura de maquinaria, etc). En los seguros familiares, el objeto está constituido por los conceptos diversos que integran el patrimonio de una persona: automóvil, vivienda, mobiliario, etc.

Obligaciones de asegurado. Son esencialmente la descripción correcta y completa del objeto asegurable así como fijación de su valor económico, pago de la prima acordada y notificación del siniestro producido.

Obligaciones del asegurador. Se refieren principalmente al pago de la indemnización acordada en póliza, una vez producido el siniestro. A título informal hay que destacar la existencia en práctica, de una serie de obligaciones complementarias del servicio que supone el seguro; en este sentido, puede hablarse de la prevención de riesgos y la asistencia e información del asegurado.

Oferta del seguro. Para distinguirla de la solicitud de seguro, se da este nombre a la que efectúa el propio asegurador, que propone las condiciones y términos en que llevaría a cabo la cobertura del riesgo. De acuerdo con la legislación española, mientras que la solicitud no obliga al solicitante, la proposición u oferta de seguro realizada por un asegurador vincula a este durante un plazo de quince días. En todo caso, por acuerdo de las partes, los efectos del seguro pueden retrotraerse al momento en que se presentó la solicitud o se formuló la proposición de seguro y propuesta de seguro.

Pago de primas. Es una de las obligaciones esenciales del asegurado, hasta el punto de que mientras no se cumpla no tomará efecto el contrato. De acuerdo con la legislación española en las pólizas contratadas por anualidades prorrogables, cuando el asegurado no avisa con antelación (no inferior a dos meses) al vencimiento de su intención de rescindir el seguro, queda obligado al pago de prima de la siguiente anualidad.

Peritación. Análisis, estudio o trabajo del perito. Documento que emite su dictamen. Se da este nombre en la terminología aseguradora a la función desarrollada por quienes, con carácter profesional, se dedican a la tasación o determinación de las consecuencias económicas derivadas de un siniestro, a fin de que la entidad aseguradora, en base a su informe, determine el importe de la indemnización correspondiente.

Peritación (norma general de). Es la que establece las líneas básicas de actuación que deben tenerse en cuenta en la peritación de los daños ocasionados sobre las producciones agrícolas amparadas por el seguro agrario combinado español, y es de aplicación para las producciones y riesgos agrícolas incluidos en los planes de seguros agrarios combinados.

Perito. Persona con especiales conocimientos teóricos o prácticos sobre una materia, que dictamina en relación a esta los puntos concretos que se someten a su criterio. En seguros, usualmente interviene para informar sobre las causas productoras de los siniestros y la valoración de los daños ocasionados.

Plazo de aceptación. Periodo con que cuenta el asegurador, una vez que se le ha propuesto la cobertura de un riesgo, para decidir entre rehusarlo o aceptarlo.

Plazo de carencia. Periodo, generalmente comprendido entre el momento inicial en que se formaliza una póliza y una fecha posterior predeterminada, durante el cual no surten efecto las garantías previstas en la póliza. El plazo de carencia, que en general sólo se estipula en los contratos de riesgos personales (seguro de vida o enfermedad) supone una defensa del asegurador frente a quienes suscribiesen una póliza, conociendo a priori que el hecho determinante de la indemnización (muerte o enfermedad, en los casos anteriores) iba a producirse inexorablemente de forma casi inmediata.

Póliza de seguro. Documento que instrumenta el contrato de seguro, en el que se reflejan las normas que de forma general, particular o especial regulan las relaciones contractuales convenidas entre el asegurador y el asegurado. Es un documento cuya inexistencia afectaría a la propia vida del seguro, ya que sólo cuando ha sido emitido y aceptado por ambas partes se puede decir que han nacido los derechos y obligaciones que del mismo se derivan.

Póliza a todo riesgo. Se da este nombre en que, respecto al objeto asegurado, se garantizan conjunta y simultáneamente todos los riesgos que pueden afectarle. En el seguro de automóviles, una póliza a todo riesgo implica la cobertura de los riesgos frecuentes en el uso de vehículos a motor, tales como responsabilidad civil frente a terceros, daños del propio vehículo, robo e incendio de este, defensa por responsabilidad criminal, etc.

Póliza temporal. Aquella cuya cobertura está limitada a un periodo de tiempo preestablecido, normalmente menor de un año.

Prima. Aportación económica que ha de satisfacer el contratante o asegurado a la entidad aseguradora en concepto de contraprestación por la cobertura de riesgo que este le ofrece. Desde un punto de vista jurídico, es el elemento real más importante del contrato de seguro, porque su naturaleza, constitución y finalidad lo hacen ser esencial y típico de dicho contrato.

Proposición de seguro. Documento cumplimentado por el presunto asegurado o contratante, en el que se describen las características del riesgo que se desea asegurar, a fin de que la entidad aseguradora, tras su estudio, decida su rehúse o aceptación y, en este último caso, aplique la prima adecuada. Generalmente, este documento, por su propio contenido, forma parte de contrato o póliza de seguro. En el régimen mutualista, este documento implica también normalmente la solicitud de ingreso en la mutualidad. Desde un punto de vista estrictamente legal, en el ordenamiento español la proposición de seguro es la que realiza el propio asegurador, que queda vinculado por la misma durante quince días, según la Ley de Contrato de Seguro.

Proyecto de Seguro. Documento que elabora una entidad aseguradora para someterlo al estudio de un candidato al seguro, en el que se refleja un análisis de terminado riesgo y se exponen las condiciones técnicas, administrativas y económicas en que podría realizarse la cobertura del mismo.

Q Sin contenido
Renovación del seguro. Acto por el que, por acuerdo expreso o tácito entre las partes que han suscrito la póliza, las garantías de esta se extienden a un nuevo periodo de cobertura, generalmente de un año, en las mismas condiciones que tenían vigencia hasta ese momento. Requisito indispensable para que la renovación surta efecto es el pago anticipado de la prima correspondiente. Según el Derecho español, el plazo para que cualquiera de las partes pueda impedir la renovación tácita de seguro es de al menos dos meses antes de la expiración del mismo.

Recisión del seguro. Pérdida de vigencia de los efectos de una póliza en virtud de determinadas causas. La rescisión del contrato de seguro obra exclusivamente sobre los efectos del mismo sin prejuzgar su validez originaria y puede ser ejercitada por el asegurador cuando concurren especiales circunstancias. Por ejemplo, alteración del riesgo, falsa declaración, pago de primas, reticencia, etc.

Seguro a primer riesgo. Aquel por el que el asegurador renuncia a aplicar la regla proporcional y se obliga a pagar en caso de siniestro el importe total de los daños, hasta donde alcance el capital garantizado. Seguro a terceros. Expresión habitual que se utiliza en el seguro de automóviles para referirse al seguro de responsabilidad civil derivado de la circulación de vehículos a motor. La expresión “a terceros” se utiliza para significar que el asegurado (primera parte) está cubierto por el asegurador (segunda parte) frente a posibles reclamaciones interpuestas por otro (tercera parte). Seguro a todo riesgo. Expresión mediante la cual se quiere significar que en determinado contrato de seguro se han incluido todas las garantías normalmente aplicables a determinado riesgo. Por ejemplo, en el seguro de automóviles se suele denominar “a todo riesgo” a la póliza que cubre la responsabilidad civil y la defensa jurídica del conductor y los daños, incendio y robo del vehículo. Seguro a valor estimado. Modalidad de seguro de daños que consiste en asignar la interés asegurado un valor preestablecido de común acuerdo entre asegurador y asegurado, evitándose de esta forma, mediante el pago de la sobreprima correspondiente, la aplicación de la regla proporcional.

Seguro a valor parcial. Modalidad del seguro de daños que consiste en asegurar sólo una cantidad como parte de un valor declarado superior; en caso de siniestro, las pérdidas se indemnizan por su valor, como máximo de la suma asegurada, siempre que el valor de los bienes cubiertos no exceda de dicho valor declarado. De no ser así, el asegurado debe participar en los daños habidos, en la proporción que le corresponda. Seguro a valor total. Modalidad de seguro de daños en que el capital asegurado en póliza coincide con el valor total del objeto garantizado. Seguro colectivo. Modalidad del seguro sobre personas (seguro de vida o seguro de accidentes individuales) que se caracteriza por cubrir, mediante un solo contrato, múltiples asegurados que integran una colectividad homogénea, como pueden ser, por ejemplo, los empleados de una misma empresa. Se le denomina también seguro de grupo. Seguro combinado. Aquel en que, en una misma póliza, se garantiza respecto a la misma persona determinados riesgos de diversa naturaleza, referentes al mismo objeto. Se habla así de seguro combinado de incendio-robo, combinado de automóviles (daños, robo e incendio). También se le da esta denominación a una modalidad especial de seguro de vida constituida por un seguro temporal a plazo fijo y la facultad de poder elegir entre varias opciones, si el asegurado sobrevive al vencimiento del contrato.

Seguro complementario. Aquel que se incorpora a otro con objeto de prestar a la persona asegurada en ambos una nueva garantía o ampliar la cobertura preexistente. Por ejemplo el riesgo de paralización de industria puede garantizarse mediante un seguro complementario al de incendio.

Seguro de accidentes de viaje. Póliza de seguro de salud y otras coberturas como accidente, robo, pérdidas, etc., hecha especialmente para cubrir a un asegurado de estos eventos mientras viaja. La cobertura puede hacerse para un solo viaje o para un tipo especial de viajes o incluso cubrir los viajes a realizar durante un año o más tiempo. Lo hay para toda la vida, como el seguro permanente de vuelo.

Seguro de accidentes individuales. Aquel que tiene por objeto la prestación de indemnizaciones en caso de accidentes que motiven la muerte o incapacidad del asegurado, a consecuencia de actividades previstas en la póliza.

Seguro de accidentes de trabajo. Aquel que tiene por objeto la prestación de indemnizaciones derivadas de lesiones corporales sufridas por un trabajador con ocasión o como consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena. Este seguro, de obligatoria contratación para todas las empresas en España, es regulado por el Estado, que a través de la legislación correspondiente fija las condiciones y límites de las indemnizaciones.

Seguro de ahorro. Modalidad específica del seguro de vida, por el que la entidad aseguradora se compromete a abonar al asegurado un determinado capital al vencimiento de un plazo previsto, salvo que, con anterioridad a dicho vencimiento, se produzca el fallecimiento del asegurado, en cuyo caso no tiene lugar la indemnización.

Seguro de asistencia en viaje. Póliza de seguro de salud y otras coberturas como accidente, robo, pérdidas, etc., hecha especialmente para cubrir a un asegurado de estos eventos mientras viaja. La cobertura puede hacerse para un solo viaje o para un tipo especial de viajes o incluso cubrir los viajes a realizar durante un año o más tiempo. Lo hay para toda la vida, como el seguro permanente de vuelo.

Seguro de asistencia sanitaria. Aquel que cubre el riesgo de enfermedad o accidente del asegurado, proporcionándole servicios médicos y quirúrgicos, farmacéuticos, e internamiento en clínicas o centros médicos, dentro de las especialidades y con los límites que figuren en la póliza.

Seguro de arrendamiento. Póliza que asegura el contenido de una vivienda arrendada, así como la responsabilidad civil.

Seguro de automóviles. Aquel que tiene por objeto la prestación de indemnizaciones derivadas de accidentes producidos a consecuencia de la circulación de vehículos. En general, la legislación de la mayoría de los países distingue al respecto entre el denominado seguro obligatorio, destinado normalmente a la cobertura, dentro de los límites legalmente establecidos, de los daños personales o materiales causados a terceras personas, y el seguro voluntario, que cubre el exceso de los límites del seguro obligatorio, así como otras garantías a que se hace referencia más adelante. En España, el seguro obligatorio de automóviles está destinado a cubrir la responsabilidad del propietario o conductor por las lesiones corporales o daños materiales que, con motivo de la circulación de su vehículo, pueda producir a terceros.

Seguro de avería de maquinaria. Tiene por objeto garantizar los daños que puedan sufrir las maquinas, equipos o plantas industriales descritas en el contrato por hechos de carácter accidental inherentes a su funcionamiento o manejo (defectos de fabricación, materiales o diseño de cualquier elemento de las mismas, impacto o entrada de cuerpos extraños, sobrecalentamiento por fallo de los circuitos de refrigeración, impericia o negligencia en su manejo, etc.). Normalmente se excluyen los riesgos de carácter convencional (incendio, robo, etc.), así como los derivados del propio desgaste o uso de los equipos.

Seguro de cambio. Seguro que cubre el riesgo de fluctuación del tipo de cambio de las distintas monedas. Es de especial interés para quienes realizan operaciones comerciales o financieros con el exterior.

Seguro de cancelación. Aquel por el que se indemnizan los gastos en que hubiere incurrido el promotor de un evento (conciertos, encuentros deportivos, conferencias, etc.) que resultase cancelado o suspendido a causa de un hecho accidental como los siguientes: incomparecencia por enfermedad o fallecimiento de artistas, lluvia en espectáculos al aire libre, huelgas, prohibición gubernativa por luto nacional o epidemias, etc.

Seguro de caución. Es aquel por el que el asegurador se obliga, en caso de incumplimiento por el tomador del seguro de sus obligaciones legales o contractuales, a indemnizar al asegurado a título de resarcimiento o penalidad los daños patrimoniales sufridos dentro de los límites establecidos en la ley o en el contrato. Todo pago hecho por el asegurador deberá ser reembolsado por el tomador del seguro.

Seguro de caza. Aquel que tiene por objeto la prestación de indemnizaciones derivadas de la responsabilidad civil en que pueda incurrir el asegurado a consecuencia del ejercicio de la caza. En España, es un seguro obligatorio regulado por el Estado, que fija, a través de la legislación correspondiente, las condiciones y límites de las indemnizaciones por siniestros. Sin perjuicio de ello, los asegurados pueden contratar otro seguro, de carácter voluntario, para cubrirse de aquellos casos en que la indemnización correspondiente exceda de la garantizada por el seguro obligatorio.

Seguro de crédito. Aquel que tiene por objeto garantizar a una persona el pago de los créditos que tenga a su favor cuando se produzca la insolvencia se sus respectivos deudores.

Seguros de daños. Bajo esta denominación se recogen todos los seguros cuyo fin principal es reparar la pérdida sufrida, a causa de siniestro, en el patrimonio del tomador del seguro. Son elementos esenciales de los seguros de daños: el interés asegurable, que expresa la necesidad de que el tomador del seguro tenga algún interés directo y personal en que el siniestro no se produzca, bien a título de propietario, usuario, etc. Y el principio indemnizatorio, según el cual la indemnización no puede ser motivo de enriquecimiento para el asegurado y debe limitarse a resarcirle del daño concreto y real sufrido en su patrimonio. Los seguros de daños pueden dividirse en dos grandes grupos: seguros de cosas, destinados a resarcir al asegurado de las pérdidas materiales directamente sufridas en un bien integrante de su patrimonio, y seguros de responsabilidad, que garantizan al asegurado contra la responsabilidad civil en que pueda incurrir ante terceros por actos de los que sea responsable.

Seguro de daños propios. Sinónimo de seguro de daños.

Seguro decenal. Seguro obligatorio, en España, para los constructores de viviendas que garantiza durante 10 años la indemnización o reparación de los daños materiales causados en el edificio asegurado, por vicios o defectos que tengan su origen o afecten a la obra fundamental y comprometan directamente la resistencia mecánica y estabilidad del mismo.

Seguro de decesos. Sinónimo de seguro de enterramiento.

Seguro de defensa jurídica. Cobertura por la cual el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en el contrato, a hacerse cargo de los gastos que se le pueden causar al asegurado como consecuencia de su intervención en un procedimiento judicial, y a prestarle los servicios de asistencia jurídica, judicial y extrajudicial, derivados de la cobertura del seguro.

Seguro de dependencia. Modalidad aseguradora en la que el asegurador asume el pago o la prestación de un servicio en caso de entrada y/o supervivencia del asegurado en un estado de dependencia.

Seguro de desempleo. Seguro oficial regulado por el Estado y consistente en el pago de una cantidad mensual a las personas que, dentro de ciertos límites y condiciones, se encuentran en paro laboral. Es una de las prestaciones que, en España, se integran en la Seguridad Social.

Seguro de divorcio. Cobertura que garantiza a los hijos menores una pensión alimenticia hasta que cumplan 25 años, en caso de que quien la tenga que pagar (padre o madre) se encuentre en situación de desempleo, invalidez o fallezca.

Seguro de dos o varias cabezas. Modalidad de seguro de vida caracterizado porque existen, simultáneamente, dos o varias personas aseguradas que son a la vez beneficiarios recíprocos y, en su virtud, cuando el fallecimiento de cualquiera de ellas se produzca dentro del límite estipulado en el contrato, el asegurador satisfará la indemnización prevista a los supervivientes.

Seguro de enfermedad. Aquel en virtud del cual el asegurador podrá obligarse al pago de ciertas sumas (subsidios) y/o de los gastos de asistencia médica y farmacéutica (reembolso de gastos). Si se presta directamente la asistencia clínico-médico-farmacéutica, se denomina en España seguro de asistencia sanitaria. Es una de las prestaciones integrantes de la Seguridad Social.

Seguro de enterramiento. Modalidad de seguro de vida en virtud del cual, en caso de fallecimiento del asegurado, se entrega a sus familiares la indemnización prevista en el contrato y/o se prestan los servicios necesarios para el acto de sepelio (pompas fúnebres).

Seguro de equipamientos electrónicos. Sinónimo de seguro de ordenadores.

Seguro de fianza. Sinónimo de seguro de caución.

Seguro de hogar. Seguro destinado a la cobertura del patrimonio familiar. Normalmente adopta la forma de un seguro multirriesgo que cubre tanto daños materiales propios, como la responsabilidad civil frente a terceros, así como servicios de asistencia y otros.

Seguro de incendio. Aquel que garantiza al asegurado la entrega de una indemnización en caso de incendio de los bienes determinados en la póliza o la reparación o reposición de las piezas averiadas. En general, la finalidad principal de este seguro es el resarcimiento de los daños en los objetos asegurados a causa de un fuego, incluyéndose asimismo los gastos que ocasione el salvamento de esos bienes o los daños que se produzcan en los mismos al intentar salvarlos. También puede garantizarse en la misma póliza de incendios una serie de coberturas o seguros complementarios tales como riesgo locativos, seguro de pérdidas de alquileres, paralización de industria y seguro de pérdida de beneficios, entre otros.

Seguro de indemnización por baja laboral. Dentro del seguro de salud, se trata de la cobertura que compensa los ingresos que dejaría de obtener el asegurado a causa de una incapacidad temporal, entendiendo como tal el periodo durante el cual no puede ejercer su trabajo o profesión habitual, como consecuencia de una enfermedad contraída o un accidente sufrido.

Seguro de invalidez. Aquel que cubre el riesgo de imposibilidad para realizar algún o todo tipo de trabajo. Las prestaciones que se otorgan en caso de invalidez pueden consistir en una indemnización o en una renta vitalicia (dependiendo del grado de invalidez sufrida).

Seguro de jubilación. Modalidad de seguro de vida que consiste en el pago de un capital o renta, diferidos en su pago hasta que el asegurado alcance una edad de jubilación predeterminada. Si se tratase de un seguro de capital diferido, existe la opción de transformar este en una renta vitalicia a partir del momento de la jubilación. Generalmente se contrata con prima anual creciente, acorde con las posibilidades económicas del asegurado. Seguro de lucro cesante. Aquel que garantiza al asegurado la pérdida de rendimiento económico que hubiera podido alcanzarse en un acto o actividad, caso de no haberse producido el siniestro descrito en la póliza. Se denomina también seguro de interrupción de negocios o seguro de pérdida de beneficios.

Seguro de mercancías. Véase seguro de transportes y seguro marítimo. Seguro para cazadores y pescadores. Es el destinado a cubrir la responsabilidad civil en la que pueden incurrir cazadores o pescadores. En España, el seguro de cazador es de contratación obligatoria. Seguro de pedrisco. Aquel que garantiza a la cosecha asegurada del riesgo de caída de granizo. La indemnización no se basa en el valor de la cosecha en el momento de producirse el siniestro, sino el que habría alcanzado, de no producirse el evento, en el tiempo de su madurez.

Seguro de pérdida de alquilares. Modalidad complementaria del seguro de incendios, mediante la cual se garantiza al propietario de un edificio contra la pérdida de los alquilares que deje de percibir a consecuencia del incendio del inmueble y durante el periodo de su reparación, Igualmente puede contratar este seguro el usufructuario de un local, contra la los perjuicios que le produzca la imposibilidad de usarlo a consecuencia del siniestro. Seguro de pérdida de beneficios. Aquel que garantiza al asegurado la entrega de una indemnización a consecuencia de los beneficios que deje de obtener con motivo de la paralización de su empresa o explotación causada por un accidente previsto en la póliza. Seguro de personas. Aquel que se caracteriza porque el objeto asegurado es la persona humana, haciéndose depender de su existencia, salud e integridad al pago de la prestación. Salvo en casos muy concretos, como pueden ser la prestación de asistencia sanitaria por lesiones o enfermedad, por ejemplo, el pago de la indemnización no guarda relación con el valor dela daño producido por la ocurrencia del siniestro. Ello es lógico toda vez que la persona humana no es evaluable económicamente. De ahí que, en realidad, este tipo de seguros no constituya un contrato de indemnización propiamente dicho, diferenciándose así de los seguros de daños. Las principales modalidades de los seguros de personas son: seguros de vida, seguro de accidentes, seguro de enfermedad y seguro de enterramiento.

Seguro de prestación de servicios. Junto con los seguros de personas y los seguros de daños o patrimoniales, es la tercera gran categoría en que pueden clasificarse los seguros, en la cual quedan incluidos aquellos ramos de la actividad aseguradora en los que la obligación del asegurador consiste en la prestación de un servicio al asegurado, más que el otorgamiento de una indemnización dineraria, o una reparación o reposición. Entre estos seguros se encuentran los de asistencia en viaje, asistencia sanitaria y defensa jurídica.

Seguro de prima única. Modalidad de seguro de vida caracterizado porque la prima se paga íntegramente de una vez y por adelantado. Se diferencia así del seguro de prima temporal, en que el pago de la prima se efectúa de forma anual o fraccionadamente.

Seguro de renta. Modalidad de seguro de vida por la que el asegurador se compromete, al vencimiento del contrato, a la entrega al asegurado o a sus beneficiarios de una renta periódica, vitalicia o temporal, según se hubiese estipulado previamente. Seguro de responsabilidad civil. Aquel en el que el asegurador se compromete a indemnizar al asegurado del daño que pueda experimentar su patrimonio a consecuencia de la reclamación que le efectúe un tercero, por la responsabilidad en que haya podido incurrir, tanto el propio asegurado como aquellas personas de quienes él deba responder civilmente. En resumen, mediante este seguro se garantiza: 1. El pago de las cantidades de las que el asegurado resulte civilmente responsable. 2. La constitución de las fianzas judiciales que puedan ser exigidas al asegurado. 3. Los gastos judiciales causados por la defensa de la responsabilidad civil del asegurado. Seguro de robo. Aquel en el que el asegurador se compromete a indemnizar al asegurado por los daños sufridos a consecuencia de la desaparición, destrucción o deterioro de los objetos asegurados, a causa de robo o tentativa de robo. Suele incluirse también el riesgo de expoliación, entendiendo por tal la pérdida o deterioro de los objetos asegurados ocasionada por la apropiación ilegal de los mismos, efectuada mediante violencia o amenazas. Característica esencial de este seguro es que el robo, la tentativa de robo o la expoliación, para que sean indemnizables, deben ser llevadas a cabo por personas ajenas al asegurado.

Seguro de salud. Por este seguro se indemniza (total o parcialmente según la modalidad contratada), o se presta el servicio profesional de la medicina, en caso de enfermedad ambulatoria, hospitalaria, o en el supuesto de maternidad, así como los exámenes médicos necesarios para el asegurado a consecuencia de enfermedad o accidente. Para contratar este seguro, las aseguradoras suelen solicitar que se complemente un cuestionario de salud, a fin de estudiar el riesgo de forma adecuada.

Seguro de transportes. Aquel por el que una entidad aseguradora se compromete al pago de determinadas indemnizaciones a consecuencia de los daños sobrevenidos durante el transporte de mercancías. Estos daños pueden afectar al objeto transportador (seguro de casco) o a las propias mercancías transportadas (seguro de mercancías).

Seguro de vida. Es uno de los tipos del seguro de personas en el que el pago por el asegurador de la cantidad estipulada en el contrato se hace depender del fallecimiento o supervivencia del asegurado en una época determinada. Es conveniente en esta forma de seguro delimitar el concepto de asegurado, de cuya vida depende el pago del capital, para contraponerlo al de tomador del seguro o contratante, que es quien suscribe el seguro y paga la prima (puede coincidir con el asegurado) y al beneficiario, que es la persona que percibirá el capital pagado por el asegurador. En esencia hay dos modalidades principales de seguro de vida: a) Seguro en caso de muerte: el beneficiario recibirá el capital estipulado cuando se produzca el fallecimiento del asegurado b) Seguro en caso de vida: el beneficiario percibirá el capital si el asegurado vive en una fecha determinada. La combinación de estas dos modalidades da lugar al llamado seguro mixto. Seguro de vida entera. Modalidad de seguro de vida por la que se garantiza el pago de un capital inmediatamente después del fallecimiento del asegurado, sea cual fuere la fecha en que ocurra dicho fallecimiento. Este contrato puede presentar las siguientes formas básicas: a) A primas vitalicias. El pago de las primas se mantiene hasta el fallecimiento del asegurado. b) A primas temporales. Las primas correspondientes se satisfacen durante un periodo de tiempo determinado. c) Hasta los 85 años. Si el asegurado sobrevive a esta edad, se satisface automáticamente el capital garantizado, cesando con ello la vigencia del seguro.

Seguro obligatorio. Es aquel cuya contratación viene impuesta a los particulares por el Estado, que normalmente regula, además la cuantía y límites de las prestaciones y de las primas, e incluso, a veces, asume todo o parte del riesgo.

Seguro obligatorio de responsabilidad civil del cazador. Es aquel que debe suscribir todo cazador con armas, para garantizar la reparación de los daños que puedan causarse a otras personas con ocasión de la acción de cazar, incluido el tiempo de descanso, dentro de los límites del terreno de caza, y en tanto se esté practicando esta.

Seguro obligatorio de viajeros. Es un seguro de accidentes individuales, creado en 1928. Garantiza las indemnizaciones pecuniarias correspondientes y la asistencia sanitaria que sea necesaria cuando se sufran daños corporales por accidente ocurrido en vehículo de transporte público colectivo de personas. Protege a los usuarios de medios de transporte terrestres (urbanos e interurbanos) y marítimos. Tanto en unos como en otros, quedan protegidos los viajes que comiencen en territorio español, sin limitación de destino. El obligado a contratar el seguro es el transportista (tomador), el cual debe pagar la prima, y repercutirla al viajero (asegurado) en el precio del transporte. Este seguro está regulado, básicamente, por el RD 1575/1989, de 22 de diciembre.

Selección de riesgos. Conjunto de medidas, generalmente de carácter técnico, adoptadas por una entidad aseguradora, en virtud de las cuales la aceptación de riesgos está orientada hacia aquellos que ofrecen menor peligrosidad, evitando la cobertura de los que, por poder originar frecuentes siniestros o de elevado importe, originarían un desequilibrio económico en los resultados de la empresa.

Semirremolque. Vehículo no autopropulsado diseñado y concebido para ser acoplado a un automóvil, sobre el que reposará parte del mismo, transfiriéndole una parte sustancial de su masa.

SINCO. Fichero Histórico del Seguro del Automóvil. TIREA pone a disposición de las entidades aseguradoras del ramo del automóvil el servicio SINCO el cual posibilita el acceso inmedaito, en el momento de tarificar una nueva póliza, al historial de seguros de automóviles actualizado, el tomador consultado. El servicio responde a la necesidad del sector asegurador de: 1. Tarificar adecuadamente los riesgos en función de cada tomador del seguro. 2. Establecer un sistema ágil, seguro e imparcial, que proporcione la información que demandan las entidades aseguradoras. El servicio cuenta con el apoyo y supervisión de la Comisión de Seguros de Automóviles de UNESPA y ha sido adaptado para cumplir íntegramente los requisitos de la legislación vigente en materia de protección de datos personales.

Siniestralidad. Contablemente, se da este nombre a la valoración conjunta de los siniestros producidos (pendientes y liquidados) con cargo a una entidad aseguradora. Normalmente se emplea el término para referirse al ratio de siniestralidad, que equivale a la proporción entre el importe total de los siniestros y las primas recaudadas por una entidad aseguradora en un periodo de tiempo. Siniestro. Es la manifestación concreta del riesgo asegurado, que produce unos daños garantizados en la póliza hasta determinada cuantía. Siniestro es el incendio que origina la destrucción total o parcial de un edificio asegurado; el accidente de circulación del que resultan lesiones persones o daños materiales; el naufragio en el que se pierde un buque o las mercancías transportadas; el granizo que destruye una plantación agrícola, etc. Siniestro es pues, un acontecimiento que, por originar unos daños concretos previstos en la póliza, motiva la aparición del principio indemnizatorio, obligando a la entidad aseguradora a satisfacer, total o parcialmente, al asegurado o a sus beneficiarios, el capital garantizado en el contrato.

Siniestro parcial. Para distinguirlo del siniestro total, se da este nombre a aquel cuyas consecuencias sólo afectan a parte del objeto asegurado, sin destruirlo completamente.

Siniestro total. Para distinguirlo del siniestro parcial, se da este nombre a aquel cuyas consecuencias han afectado a la totalidad del objeto asegurado, destruyéndolo completamente.

Situación del riesgo. Elemento descriptivo del riesgo que delimita geográfica o territorialmente su ubicación exacta.

Sobreprima. Sinónimo de prima complementaria.

Sobreprima por fraccionamiento. Pequeño porcentaje que recarga la prima total anual de un seguro, cuando esta se fracciona en diversos periodos para su pago.

Suplemento de póliza. Documento que se une a una póliza de seguro en el que se establecen ciertas modificaciones o declaraciones en el contenido anterior de esta, dejándola a un nuevo tenor. Los suplementos, al igual que los contatos originales, sólo surten efecto cuando han sido suscritos por asegurador y asegurado. En la terminología aseguradora se utilizan con frecuencia las expresiones de suplemento de aumento de garantías, de reducción, de rectificación de errores, etc., para indicar el contenido de las modificaciones que se introducen en el contrato. Los suplementos, en cuanto sólo afectan normalmente a una parte específica del contrato, no suspenden la aplicación de las restantes condiciones de este, que permanecen vigentes en la medida en que no se opongan a las nuevas cláusulas estipuladas.

Suscribir. Firmar al pie o al final de un escrito.

Suscripción de riesgos. Es el conjunto de acciones encaminadas a la aceptación de un riesgo por la aseguradora, según unas condiciones y un precio (prima de seguro). En las aseguradoras existe un departamento de Suscripción (o de Contratación) en el que se realizan las operaciones relacionadas con: -La elaboración de las normas de suscripción para cada ramo de seguro. -Vigilar que se cumplen las normas de suscripción antes de aceptar un riesgo. -Dictar las normas para la confección de suplementos de seguro. -Dar solución a las cuestiones suscitadas por los asegurados respecto a la interpelación y aplicación de las condiciones generales y particulares de las pólizas.

Suscripción de la póliza. Sinónimo de formalización de la póliza.

Suspensión de garantías. Situación que se produce cuando, a consecuencia de acontecimientos normalmente previstos en la póliza, quedan temporalmente sin vigencia los efectos de ésta. En general, la suspensión se produce con motivo del impago de la prima de seguro, prolongándose mientras dure esta situación, o a causa de la desaparición del riesgo, en cuyo caso la póliza quedará nuevamente rehabilitada cuando el riesgo vuelva a tener virtualidad. Un ejemplo frecuente de este último caso se manifiesta en el seguro de automóviles, en que la venta del vehículo garantizado, por la póliza, sin sustitución por otro nuevo, puede originar la suspensión del contrato hasta que su titular incluya en él un nuevo automóvil. En tal caso, como la suspensión no origina extorno de primas, la parte de estas correspondiente al riesgo no corrido se aplicará a la cobertura de nuevo vehículo.

Tarifa de primas. En sentido amplio, se da este nombre al baremo o catálogo en que figuran los diferentes tipos de prima aplicables a los riesgos que se encuadran en cierta modalidad o ramo de seguro. Se habla así de la tarifa de incendios, tarifa de automóviles, etc. En sentido más estricto, también se da esta denominación al tipo o tasa de prima (por ejemplo, tanto por ciento o tanto por mil) aplicable en concreto a determinado riesgo.

Tarificación. Actividad encaminada, previos los cálculos técnicos y estadísticos oportunos, a determinar las tasas o tipos de prima aplicables a los diferentes riesgos, cuya cobertura puede realizarse a través de una rama o modalidad de seguro.

Tomador del seguro. Es la persona que contrata el seguro al asegurador, y se obliga al pago de la prima. Frecuentemente es también el asegurado.

Tramitación del siniestro. Conjunto de actuaciones conducentes a indemnizar y liquidar un siniestro.

Tramitador de siniestros. Empleado de una compañía aseguradora cuyo trabajo consiste en gestionar los siniestros de los asegurados en dicha entidad.

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Valor asegurable. Evaluación objetiva de los bienes asegurados, susceptible de garantía en la póliza.

Verificación de riesgos. Actividad que realiza la entidad aseguradora, normalmente a través de un perito y antes de contratar una póliza, para confirmar que el riesgo que se va a asegurar no tiene ninguna anomalía y que coincide con la descripción realizada por el asegurado. Por ejemplo, se realiza la verificación en la contratación de un seguro de automóviles en la modalidad a todos riesgo para un coche que no es nuevo, para confirmar que no presenta daños.

Vigilancia de riesgos. Conjunto de medidas de inspección llevadas a cabo por el asegurador, y en su caso por el propio asegurado, para prevenir un accidente o siniestro. Se da también este nombre al seguimiento, por vía de la estadística, de aquellos riesgos cuya siniestralidad sea anormal y regularmente superior a lo previsible, a fin de reconsiderar las circunstancias concurrentes para modificar la prima o aplicar otras medidas correctoras.

Volumen de primas. Expresión con la que se quiere significar la suma global de las primas recaudadas por una entidad de seguros. Se denomina también volumen de negocio.

Volumen de siniestros. Expresión utilizada para referirse a la cantidad de siniestros declarados en una compañía de seguros durante un periodo de tiempo determinado.

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